“- ¿Cómo se pueden poseer las estrellas?

– ¿De quién son? – replicó, hosco, el hombre de negocios.

– No sé. De nadie.

– Entonces son mías, pues soy el primero en haberlo pensado.

– ¿Es suficiente?

– Seguramente. Cuando encuentras un diamante que no es de nadie, es tuyo. Cuando encuentras una isla que no es de nadie, es tuya. Cuando eres el primero en tener una idea, la haces patentar: es tuya.

Yo poseo las estrellas porque jamás, nadie, antes que yo, soñó con poseerlas.”

 

El Principito

ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY (1.943)

 

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