En 1.610 Galileo Galilei apuntó por primera vez su telescopio hacia Ella, el único satélite natural de la Tierra. La Luna es fascinadora para el Hombre desde el origen de los tiempos, y por generaciones continuará siendo fuente inagotable para lunáticos y soñadores.

De otra cosa no, pero de soñadores está lleno el estudio de animación Pixar.

Acaban de “crear”, porque no tiene otra definición, un delicioso cortometraje, escrito y animado por Enrico Casarosa, un cuento maravilloso para niños y adultos que ni siquiera necesita del lenguaje. Como ocurría en Wall·E.

Los tres protagonistas hablan un idioma “inventado”, ininteligible, incomprensible, intraducible, llamado Gibberish.

Recomiendo verlo en HD, a partir de 0:30 sg.

Anuncios