Felicidad

100 COSAS QUE MEJORAN LA VIDA

  1. Decir tacos a gusto.
  2. Pedir un bitter y que te lo sirvan con una rodaja de naranja.
  3. Los viajes perfectos; alojamiento, expectativas cumplidas, compañía ideal, risas, ilusión y buena comida; recuerdos imborrables.
  4. Pixar.
  5. Encontrar una canción que diga exactamente lo que estás sintiendo.
  6. Ese puñado de amigos del alma que se cuentan con los dedos de una mano.
  7. Enamorarte y ser correspondida, por alguna maravillosa combinación del universo, por la misma persona.
  8. Las risas cómplices en el trabajo.
  9. Una chimenea a mano en invierno y ganas de hacer el amor.
  10. Observar que apenas hay tráfico cuando vas conduciendo.
  11. Que tus padres aún vivan. Mejor refugio que un búnker antiatómico.
  12. Los libros, las películas, los edificios.
  13. Esa prenda que en la percha de la tienda no te dice nada y cuando te la pruebas te hace sentir Mónica Bellucci.
  14. Los planes de domingo sin prisas.
  15. Tu ropa por el suelo de mi habitación; ni el mejor decorador supera eso.
  16. Que no te salga ninguna palomita quemada cuando las haces en el microondas.
  17. El brillo en los ojos cuando sonríen las personas que amas.
  18. Encontrar un gel de baño con un olor delicioso… ducha orgiástica.
  19. Dormir abrazados.
  20. La mañana del Día de Reyes. Y el Roscón.
  21. Mujeres en las que puedes encontrar ejemplos de generosidad casi cósmica.
  22. Comprobar cómo no te engañó tu intuición.
  23. Que alguien te diga: “qué bien te huele el pelo!…”
  24. Las personas que te hacen perder la noción del tiempo.
  25. Los masajes en los pies.
  26. Ordinarieces, burradas y vulgaridades dichas por alguien inteligente.
  27. Que te laves el pelo, te pongas mascarilla, acondicionador, sérum, lo seques, lo planches y lo peines, y tu pelo luzca exactamente como querías después del tiempo invertido.
  28. Acariciar la nuca de esa persona hundiendo los dedos en su pelo.
  29. Quitarse los zapatos al llegar a casa y andar descalza después de todo el día fuera.
  30. Hacer una receta y que salga bien. Woou!
  31. Agradecer a la vida que siempre me levanto de buen humor, por muy temprano que sea.
  32. Ese momento en el que eliges a cuál color de la Nocilla le metes la cuchara.
  33. Robarle a tu madre de la encimera esos filetes empanados cuando aún los está haciendo, y que se cabree.
  34. Sentarte en un velador sin que haya niños cerca ni gente hablando a gritos.
  35. Observar a alguien novato intentar desesperadamente hacer algo bien, y colaborar en lo que puedes.
  36. Desayunar por muy tarde que te levantes.
  37. Las mascotas, de la especie que sean. El ronroneo de un gato cuando le rascas el cuello y las orejas. Observar su cara de felicidad.
  38. Hacer listas (ejem, ejem…)
  39. Conseguir entradas. Conseguir mesa.
  40. Rascarte la marca que te ha dejado una ropa interior, un pantalón, un calcetín, más apretado de la cuenta, cuando te lo quitas.
  41. La certeza de saber que tienes helado en el congelador, aunque no te lo vayas a comer.
  42. Encontrar un par de cigarrillos olvidados por casa cuando te has quedado sin tabaco a la una de la mañana.
  43. Ese ser bendecido por el universo que ha inventado justo ese cacharro que necesitas.
  44. Tender la ropa; sí, es extraño, pero me gusta lavar y tender la ropa.
  45. Y además, maravilla esa ropa que no necesita plancha.
  46. La playa en invierno.
  47. La vida no es perfecta; luego llegan instantes que te hacen replanteártelo.
  48. Tener la oportunidad de escuchar a alguien que habla con inteligencia y sentido del humor a partes iguales.
  49. Cuando en los organismos oficiales o lugares públicos no se les va la olla con la calefacción.
  50. Encontrarte al lado en el semáforo en rojo al gilipollas que se cree la reencarnación en la tierra de Ayrton Senna.
  51. Ese único probador el doble de grande que hay en El Corte Inglés, y que esté libre.
  52. Cuando quieres pasarte horas en tu ordenador, y nadie te molesta en todo ese tiempo.
  53. El resumen de las mejores Fotografías del Año.
  54. Rascar hasta el límite lo que se queda pegado al papel de los sobaos.
  55. Canales de televisión con películas sin anuncios.
  56. Cuando abres el cajón de la oficina y encuentras todo lo que necesitas.
  57. Esa familia que no es de sangre.
  58. Encontrar ese regalo que andabas buscando justo por casualidad.
  59. Meter un conector USB a la primera y sin mirar.
  60. Ponerte a calcular tu regla y comprobar que no te va a complicar el plan.
  61. Tocar con tus manos heladas los riñones de alguien querido por debajo de su camiseta. Una pequeña maldad que da gusto.
  62. Temblar al ponerte en manos de una peluquera, rezar como un judío converso, y suspirar aliviada porque no tiene el día marcado en su agenda como “podar los setos con la guadaña”.
  63. Los palitos salados en las bolsas de pipas.
  64. Los antojos irrefrenables de dulce, o de salado, y saciarlos.
  65. La batería de tu móvil parpadeando en rojo que te deja terminar la conversación.
  66. Esos días en los que te levantas, y sorprendentemente, apareces en el espejo como una mariposa recién salida del capullo.
  67. La disculpa del desconocido cuando se choca contigo por la calle. Ya va escaseando.
  68. Las noches de verano estrelladas.
  69. Los resultados de los análisis médicos que están mejor que los anteriores.
  70. El silencio en tu casa, aka los niños de arriba no están y el vecino jubilado con déficit de audición no tiene nada que ver en la tele.
  71. Esa sensación cuando se apagan las luces porque va a comenzar, en el cine o en el teatro.
  72. Arrastrar con los pies las hojas secas caídas en otoño.
  73. Esa maravilla que es lo bueno, bonito y barato.
  74. Sacar la punta a un jodido lápiz de ojos, y que salga perfecta.
  75. Después de un mes sin parar de llover, ese sol en pleno en un día perfecto. Me siento como una planta haciendo la fotosíntesis.
  76. Matar a la primera al mosquito que te ha despertado en plena noche con su zumbido en tu oreja. Eso debe parecerse bastante al instinto asesino.
  77. Volver de un viaje y usar tu cuarto de baño después de tanto tiempo.
  78. Cuando llamas a Atención al cliente de una compañía telefónica, te atiende un súbdito del Reino de España, te atiende bien y encima te resuelve sobre la marcha el problema. Los milagros existen.
  79. El olor del croissant rico recién hecho. ¿Por qué no se ha inventado todavía un perfume que huela así?
  80. Que te esté hablando y te recoja el pelo detrás de la oreja.
  81. Celebrar los aniversarios.
  82. Cuando has bebido lo suficiente para que la letra en inglés de esa canción que te encanta sea tu lengua nativa.
  83. Una bolsa de chucherías, cuando ya estoy más cerca que lejos de los 40.
  84. Trabajar por algo más que dinero.
  85. Aparcar en batería.
  86. Sofá, peli, manta, lluvia.
  87. Argentina; sus películas, sus escritores, sus actores, el bandoneón, el tango, la carne, las recetas criollas, los alfajores con dulce de leche, el acento. Buenos aires, Mar del Plata y Gotan Proyect.
  88. Cuando consigues dormir una siesta de la duración justa para descansar pero despertarte sabiendo en qué día estás.
  89. El inconformismo vital.
  90. No tener problemas de lubricación vaginal.
  91. Los nórdicos para la cama. Para taparte, eh?
  92. Compras on line con gastos de envío gratuitos.
  93. Los chorros de agua en una piscina. Yo las llamo piscinas con final feliz.
  94. Internet, Google, Wikipedia, Youtube.
  95. La marca El Guijo. Todavía no he probado nada suyo que baje de sublime.
  96. Tu llamada al final del día. Conversaciones sin fin.
  97. Los aseos femeninos sin cola de espera. Señal de bombilla fundida sobre el espejo.
  98. Hombres cuya vida sexual va más allá de su pene.
  99. Conservar contigo tu peluche favorito de la infancia.
  100. Los abrazos, los abrazos, los abrazos….

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