Mujer

Domingo. Silencio en casa. Oigo el tic tac del reloj de la cocina desde el sofá, gastando los minutos de mi vida. Llevo todo el mes escribiendo febrilmente, y sin publicar nada; esos momentos en los que decides encerrarte en ti misma y tirar la llave. Son cosas que a nadie importan…

1.- Las personas que me conocen me tienen por sociable, extrovertida, habladora, buena comunicadora, empática, que se me da muy bien explicar y definir las cosas. Que tengo muy buen “feed-back”; las otras pocas personas, esas que se cuentan con los dedos de una mano, saben que soy extraordinariamente reservada, reflexiva, observadora, hipersensible a la vida, que me maquillo perfectamente la sonrisa todos los días pero me la borro con desmaquillante al llegar la noche, sin que nadie se entere, que nunca hablo realmente de mí salvo una pregunta previa desde fuera. A veces se cabrean conmigo, y no les falta razón. Puedo llegar a tener un caparazón muy duro. Notan cuando tengo un volcán en plena erupción en mi interior, y mi exterior es calmo y pausado, incluso distante y frívolo. Gracias a esos amigos que cuando dices “Estoy bien“, con una media sonrisa a la orilla de la boca, me miran a los ojos, me abrazan, y me dicen “Yo sé que no lo estás“.

2.- “May you be in heaven half an hour before the devil knows you´re dead“. Frase de la que parte una magnífica película, dura de cojones, feroz, sin tregua a los personajes. Última película de su director antes de morir, el maravilloso Sidney Lumet, a los 83 años. La protagoniza Philip Seymour Hoffman. Maravilla.

3.- Me encanta conocer a gente convencida que tiene todas las respuestas… me dan la impresión de haberme quedado con todas las preguntas.

4.- “¿Papi, tú cuando nos desguazaban el país dónde estabas? –En Twitter, hijo, liando una buena. Qué tiempos.”

5.- Este mes que se acaba he podido comprobar una vez más que quien trata a una mujer como una princesa, demuestra que fue educado por una reina.

6.- Gente que te dice que fumar es malo pero ve siete horas de televisión al día… Se permiten el lujo de decirme lo que tengo que hacer para dejar esa mierda. Hablando de vicios… Quid pro quo: yo os recomiendo un libro. El que sea.

7.- Ley de las 3R: Respeto por ti mismo, Respeto por los demás, y Responsabilidad por tus actos. Dalai Lama dixit. Amén.

8.- Supongo que sin esperar nada de nadie, se debe de vivir mejor. Una cabronada, pero es así. Hay que matar la ilusión, o ella acabará conmigo. Soy de ese tipo de personas que se dan cuenta de todo, pero nunca dicen nada, y a veces me encantaría ser muy poco inteligente… no tener la certeza de que, si todavía me duele, todavía me importa. Demasiado, además. Joder. Mi debilidad tiene nombre y apellido, profesión, casa, pelo, cuerpo, formas de hablar y formas de pensar. ¿Cómo se olvida tanta información?… A veces me pregunto cuál es la expresión de tu cara cuando te acuerdas de mí.

9.- La caja de la pizza que he encargado es cuadrada, la pizza es redonda y el trozo de pizza es triangular… Nada tiene sentido en esta vida. O simplemente la vida pasa mientras intentas encajar ese puto saco de piezas desiguales para formar algo que se parezca a la felicidad.

10.- Jamás entenderé por qué razón una mujer puede querer tatuarse el conejo de Playboy… hay cosas que se me escapan.

11.- ¿Desea guardar los cambios?. +Psé…

12.- El empleo en España a día de hoy tiene 3 salidas; tierra, mar y aire. Porque para la situación actual de este país, de verdad que no hay ninguna solución que se me pase por la cabeza en la que no intervenga el fuego. El fuego no quema, purifica. Yo hoy me he purificado al menos 20 papilas gustativas con el café. Y no veas, soy otra. Bienvenidos al Estado del Bienestuvo!!

13.- La próxima vez que alguien me diga “¿Y cómo tu siendo tan maja, tan guapa, no tienes pareja?”, voy a contestar: “Es que soy insaciable…”. Así, entrecerrando los ojitos. ¿Lo pillarán? No tengo esperanza…

14.- Copiamos todo lo malo que viene de EEUU y nunca las pocas costumbres buenas que tienen, como la de disparar a presidentes. (Válido también para ex presidentes con pelazo, conocidos como jarrones chinos.)

15.- Reciclo las ilusiones en sueños rotos, pero no tengo claro en qué contenedor echarlos. Qué paradoja. En Literatura se dice que sólo hay dos tipos malos de historias: las que acaban mal y las que no acaban de empezar. Literatura y Vida… Recuérdame por la historia que pudimos haber sido, y que te negaste a escribir. Yo, en cambio, siempre he preferido intentarlo a quedarme con la duda de qué hubiera pasado. Ley de vida. Soy la clase de persona que asume sus riesgos: si gano, seré feliz… si pierdo, habré aprendido una lección. A pesar del dolor. El miedo es el puto pecado capital, no hay más. El resto, son adornos.

PD:  El tiempo, que locura todo.

Estado civil: Amar en tiempos muertos.

Una canción. En este caso, Wim Mertens – “Struggle For Pleasure” (1983), banda sonora original de la personalísima, preciosista y turbadora película “El Vientre del Arquitecto”, de Peter Greenaway (1987). Siempre especial para mí, por muchas razones.

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